Escalpelo

Recortemos palabras y oraciones de nuestras conversaciones.
Total, ya para qué decir más de lo que se respira,
de lo que se transmite cuando se tocan los ojos.

Minuciosa, pero rápidamente, suprimamos detalles
hasta llegar a la máxima abstracción de la simplicidad.
Como en las películas, donde los diálogos se asemejan
a una manzana. Sí, verde, completa, con semillas en su interior.

Limpiemos como un barrendero limpia su calle. Un barrendero motivado,
con la esperanza que nunca jamás alguien tire nada al suelo.
Y así, las palabras serán puras, las oraciones serán puras.

Pero terminarán por ser frases de película y nosotros
/marionetas de la rigidez.