Estoy ocupado distrayéndome.
Se congestionan las ideas y la viscocidad se apodera de las paredes.
Me come, peleo pero se apodera de mí, no quiero hacer nada.
A veces no nos merecemos las cosas no porque no podamos,
sino porque no queremos.

La brisa nunca hizo tanto daño, los humos no sabian tan bien
el colador de aromas es amarillo, porque el rojo ya no sirve.
Levantas todo con sólo señalar, vueltas despacio,
ahora más rápido, desde el barranco miras como cae todo
desde abajo veo como lanzas todo. Mocos.

Un día constructivo de principio a fin.