Hay pocas cosas con las que me siento obligado a cumplir
a pesar de tener tantas obligaciones y compromisos.
El mundo es un subibaja y hago lo posible
para que no me afecten muchas cosas.
Pero nada ni nadie es de piedra y cuando ya no es suficiente
hay que moverse y producir el cambio.
Soy mi propia consecuencia.