Etapas, mucho dadaísmo en el proceso de selección,
mucho fluir en esa conexión directa entre el alma y la mano,
cerebro, ojos, lapicero y soporte.
Entre el pasado y el futuro; es ese acontecer presente,
que busca conversar con el río que pasa,
la piedra que tranca, el aire que pesca a los seres.

Empecé pensando algo, continué recordando otro
y todavía no he terminado, el receso -por un lado-
me recuerda lo pedregoso de satisfacer
las cristalinas aguas de la creación presente.

Paralela división de un mismo concepto, dualidad impuesta
por preceptos externos, ilusión movida por un mismo reloj,
entre miles de cosas que podemos y que no podemos escribir.

La expresión propia brinda la dicha del poder interior.
Envío un saludo a la luz que llena los vacíos del alma.

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