Texto #388 – La paradoja del agua.

Era ocho de agosto del 2008 y yo iba a mi primera sesión
de grabación de baterías tocada por mí en un estudio
profesional. Me acuerdo de la fecha porque era 8 del 8
del 8 y porque fue en la Universidad Simón Bolívar.
Y porque fue en el estudio de Francisco “Coco” Díaz,
tecladista de la legendaria banda Desorden Público.

Estaba yo próximo a cumplir 20 años y el extinto
proyecto musical se llamaba Suite Bohemia.
El lugar era muy acogedor, alfombrado, independiente,
la atención era excelente y me sentía cómodo.

Había un corcho grande en la pared a la derecha
de la cónsola, allí estaban colgados afiches y fotos
de Coco Díaz y de Desorden, de otras bandas y conciertos,
pero un cartel escrito con marcador me llamó mucho
la atención, decía “Toma Agua!”, así, no más.
La frase me hizo click, tanto que la recuerdo
hasta el sol de hoy.

El agua es importante para tener la garganta limpia
a la hora de cantar, pero también para mantener la calma,
para estar descansado, para tener energía,
para pensar mejor. ¡El agua es indispensable
para estar vivos! Y estamos tan “sumergidos” en el día
a día, en el YO, en lo que estamos haciendo,
que olvidamos tomar nuestros 8 vasos de agua diarios.

    El Agua está implícita:

El agua nos duele cuando no está, es como el dinero,
sólo que realmente vital, la empleamos
para lavar la ropa, los platos, el carro y a nosotros
mismos. Con el agua hacemos la pasta y el arroz,
lavamos los vegetales, las carnes y el pollo,
con el agua hacemos la limonada y el café.
Nuestras mascotas tienen su propio recipiente de agua
y dependen de que nosotros lo llenemos periódicamente.
Tenemos filtros que la purifican, tanques para
almacenarla, bombas que la propulsan, chorros,
mangueras, regaderas, tubos, llaves de paso,
calentadores y gas, que nos permiten bañarnos
cómodamente cada día. Estamos bendecidos.

    El Agua y la Pobreza:

Existen otras personas, humanos como nosotros,
que no tienen acceso al agua, ni fría, ni caliente,
tampoco potable y es un problema mundial que
nos concierne a todos, porque vivimos en un planeta
compuesto de un 71% de agua, con avances tecnológicos
que han permitido al humano curar muchas enfermedades,
dejar legado y viajar al espacio, pero con errores
que vamos cargando o ignorando, como la contaminación,
la hambruna, las guerras, la violencia doméstica
y los asesinatos.

Según Charitywater.org, en el mundo existen
aproximadamente mil millones de personas sin acceso
a agua potable, la misma cantidad de personas que,
en sentido opuesto, goza de los privilegios de
manejar internet y las redes sociales.

Te invito a que reflexiones sobre ésto y evalúes
tu grado de responsabilidad, ¿qué puedes hacer tú
para construir un mundo mejor?

    Menos refresco & café, más Agua:

Éste artículo surgió porque estaba viéndome al espejo,
analizando lo que soy hoy en día, cómo ha cambiado
mi forma de ser por dentro y por fuera… y me dieron
ganas de tomar un té caliente, fui a la cocina
y no había, de modo que se me ocurrió calentar agua
y bebérmela sin azucar, como si fuese el té.
“Descubrir el agua tibia” nunca estuvo tan acorde
a lo que me sucedió en ese momento.

Entendí que si puedo modificar mi conducta y
mis pensamientos, entonces puedo tener control sobre
mis hábitos, el agua caliente puede ser un excelente

    “substituto para el café”

y lo subrayo porque
el café, el té y los refrescos se han convertido
en hábitos que hemos tomado como naturales
cuando realmente no lo son.

Valoremos el agua, liberemos nuestra alma,
hagámosle una oferta tan positiva a nuestra mente
que no la podamos rechazar.
Seamos uno con la naturaleza y contribuyamos
a la evolución de nuestra especie.

Los ciudadanos del futuro nos lo agradecerán.

(Soon I will traduce this text to english)

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