Algunas personas no toleran ser contrariadas
en sus opiniones. Confunden diversidad de ideas
con ataques a su integridad. Es lamentable.
Tácitamente te buscan insertar, la idea de que
estás errado y que tus opiniones no tienen valor:
De una forma sutil pero directa, percatable
sólo por el ojo entrenado, por la mente astuta
por el alma que está afilada en buscar y conocer.
Tienes dos opciones principales, caer en el juego,
ofenderte, reaccionar y perder tus cabales,
desaprovechar el silencio y responder con una ofensiva
propia, individual, pura, bien pensada, o inclusive
impulsiva e infantil, con la que te descargarás,
pero que después quizá lamentes con el tiempo.
O puedes regalarle el silencio, mantenerte contigo,
responderte a ti mismo que puedes continuar
sin que te afecte la opinión del otro,
que respetas a la persona, pero que no compartes
ni enalteces su idea. Que está bien que se exprese
y que está en su derecho de cagarla abiertamente.
Que mientras eso sucede, retienes todo lo aprendido
para trabajarlo y convertirlo en un escrito
sobre la independencia de las ideas, en tu blog.

ELSANCHEZ
Undialavez

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