Hoy como todos los jueves, fui al Hospital Psiquiátrico
de Caracas, ubicado en Lídice, a mi cita con la
Psiquiatra de la unidad de atención al fármacodependiente.

Luego, cuando iba saliendo me encontré con el Dr. Tovar,
Psiquiatra del servicio de Emergencias del Hospital,
el cual me invitó a quedarme para una charla que iba
a dar acerca de la Sobrecarga de los familiares
con parientes pacientes del hospital
.

Hospital

Accedí a sentarme y aprender un poco más sobre este tema
y aproveché que llevaba mi cuaderno de notas en el bolso
y lo saqué para escribir esto que ahora comparto
contigo. Espero te sea de mucha utilidad:

La esquizofrenia y el trastorno bipolar tienden
a mantenerse en el tiempo, como los problemas de
tensión arterial y la diabetes, de modo que su tratamiento
es prolongado y mientras mejor se trata, más herramientas
tenemos para afrontar la vida.

Estas enfermedades constituyen un gran problema de salud
pública y afectan a adultos jóvenes en edad productiva.
El cerebro es un órgano que también se puede enfermar,
como los riñones y los pulmones, todo depende de lo que
le damos de comer a la mente.

Las enfermedades mentales tienen una incidencia negativa
sobre el núcleo familiar. Para mejorar realmente
no basta con el tratamiento, hace falta comprensión
de parte de la familia para mantener al paciente libre
de recaídas y crisis.
La relación con la familia es fundamental en la evolución
del paciente, los padres y hermanos, deben identificar
cuál es la enfermedad que padece el paciente y contribuir
a la evolución positiva de la salud del mismo,
con un comportamiento adecuado, sin juzgarlo y
convirtiendo los conflictos
en problemas que tienen solución.

Cuando está libre de crisis,
el paciente debe aprender sobre su enfermedad.

La Carga en el familiar sano, consecuencia de la
enfermedad del paciente, puede repercutir en las tareas
de la casa, la relación de pareja,
en el desarrollo personal del cuidador, en su economía
(los medicamentos son caros, entre otras cosas)
y hasta en su salud mental.

Es por eso, que debemos aprender a identificar
nuestros pensamientos y emociones.
Para contrarrestar esta carga, los familiares sanos, deben
hablar con el médico tratante del paciente enfermo
y ser tratados también, ya que son co-dependientes de la
enfermedad que éstx padece. Así podrán aprender a afrontar
las dificultades y cambiar su estilo de vida para
no dejarse abrumar por esta carga emocional.

En el hospital de Lídice hicieron un estudio de quiénes
eran responsables de los pacientes, encontraron que
la madre es la mayor cuidadora del familiar enfermo,
con un promedio de 50 años de edad.
La mayoría de éstas madres tenían un estado de salud
de pobre a regular, calidad de vida de regular a mala
y problemas económicos y familiares.

No hay duda que las enfermedades mentales son crudas
y crueles, pero existen instituciones como el Hospital
de Psiquiátrico de Caracas, donde se tratan estos
problemas y se otorgan las herramientas
para salir adelante.

Es importante que sepamos que estos problemas
son más comunes que lo que pensamos, que no nos debemos
avergonzar de hablar de ello y que en este presente
en el que la “cultura” de la autodestrucción, drogas
y stress laboral/académico/personal están
tan arraigados al “estilo de vida” de las personas,
todos somos propensos a sufrir de depresión
o de un brote psicótico (como fue mi caso el año pasado).

Es vital tener una buena comunicación y relación
con la familia, buscar la integración y el esparcimiento,
así como el crecimiento espiritual que viene dado
por la oración con Dios y las buenas acciones.

La vida es muy genial, no vale la pena vivirla sufriendo.

Disfrutarla sanamente es un derecho, ejércelo,
respétalo en ti y en los demás.

ELSANCHEZ
@_elsanchez