Recuento.Reencuentro

Conversaciones eufóricas por teléfono,
conversaciones tranquilas por teléfono,
ojos abrazándose con pestañas que acosquillan en el blanco,
tonalidades del pensamiento, medidores inventados por nosotros,
frases inventadas por nosotros,
sitios y circunstancias creadas/os por nosotros, no había ni hay igual.
Encontré la privacidad en un sweater,
encontré la belleza en un rincón de la fealdad.
Encontré la paz en la miseria, me distraje del desastre que me rodeaba.
Me convertí en un síndrome de la añoranza.
Inventaba jugar con lo eterno.
De donde nacen las ideas.

Cambié el discurso para mis bombillos
y no bastaron las ganas mientras no pasaba nada.
Se activó un cortocircuito en la planta, en el campo, en Chernóbyl.
Colapsaron las vías, se detuvieron las máquinas, extraviamos el tiempo.
Contemplamos nuevos paisajes, el sol a mayor tonalidad.

Me equivoqué y equivocarse es errado. Pero también tenía razón.

Estar donde se esté felíz, plenar de luz donde se esté.

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